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  • La an cdota dialoga con

    2019-04-26

    La anécdota dialoga con el acto de traducción que Mier y Rodríguez realizan de la novela de Chateaubriand y, de hecho, pueden pensarse, gracias a la disposición que Mier les da en el mismo capítulo de su escrito, como actos análogos que implican la toma de posesión y desviación de la voz del extranjero por parte del hábil y experimentado artista que cuenta con la venia de sus acólitos. Ambos ejercicios consisten en modular la voz del otro (sea el autor de la obra a traducir, o el extranjero recién llegado) como si fuera la propia y colocarla en un lugar en el que el dueño de la misma no puede ya acceder para pasar ella a formar parte de los lectores o del grupo presente. Es este ejercicio de desvío el que plantean Mier y Rodríguez al dedicarle su traducción a los “jóvenes de Bayona” y no de París (lugar de edición de la novela de Chateaubriand y sitio donde estos letrados criollos instalaron su escuela de enseñanza). A su vez, este ejercicio de traducción como desvío y modulación estratégica de la voz del otro será el que les permita plantear nuevas lecturas del espacio americano que se distancien e interpelen la mirada LY335979 planteada por España al proponer, como bien lo observa Andrea Pagni, una versión caribeña (2006: 155) que domestica la mirada exótico-romántica de Chateaubriand.
    Sombrío y enigmático autor, nacido probablemente durante el último cuarto del siglo publicó la mayor parte de su trabajo literario en la Testamentaria de Vanegas Arroyo. Sus trabajos, como muchos de los opúsculos de dicha imprenta, tuvieron una portada ilustrada por José Guadalupe Posada y quizá por ese detalle sea que lograron trascender en el tiempo. John Nomland fue el primero en mencionar que varias de las piezas contenidas en , de la testamentaria Vanegas Arroyo, son, de hecho, obras de Constancio S. Suárez. Así por ejemplo, señala y (Nomland 1967: 25-29). Por su parte, Margarita Mendoza López es la segunda en mencionarlo como un autor mexicano de teatro; señala, además de las comedias ya citadas por Nomland, los siguientes títulos: y (Mendoza López, 1988) En último lugar, y de manera muy reciente, se publicó un artículo en el sitio Wikipedia donde se aborda la figura de Constancio S. Suárez. Resulta curiosa dicha entrada de la enciclopedia electrónica por estar escrita en alemán y no en español como era de esperarse; además, ofrece la localización de algunas ediciones contemporáneas publicadas en la revista , publicación de la Universidad Veracruzana y la Rutgers University Camden. Salvo por este último detalle, el artículo no tiene ningún sustento documental y como sea no ofrece ningún dato relevante (“Constancio S. Suárez”, en Wikipedia).
    Se casan y se van a systolic pressure Cuba, como en una clásica luna de miel. Con la diferencia de que se establecen por cinco años al otro lado del océano, en la Estación Experimental Agronómica de Santiago de las Vegas, y cuando regresan llevan consigo un valioso acervo de información agro-botánica que utilizarán en San Remo, además de dos hijos que darán mucho de qué hablar: Italo, el escritor, y Floriano, el geólogo. De los dos, Italo fue quien marcó la propia distancia respecto a la cultura verde y científica con la cual creció y se formó: “En mi familia solo se les rendían honores a los estudios científicos. Tuve dos tíos químicos; mi hermano es geólogo. Yo soy la oveja negra, el único literato de la familia” (). O tal vez fue quien en la familia se portó de manera más vegetal, nutriéndose de sus raíces, transformándolas, por lo cual, la reconstrucción de la vida de sus padres puede resultar de agradable utilidad tanto para los estudiosos de su obra como para los apasionados de la historia de la ciencia. No hay que olvidar que Italo Calvino, como colaborador de la editorial Einaudi, dio gran impulso a la difusión en Italia de la narrativa latinoamericana, y que su contribución se debe, además de la retroalimentación consecuente a sus lecturas y viajes, a cierta vivencia familiar y al aire centroamericano respirado en su niñez. Son palabras de Italo: